martes, 12 de junio de 2007

LAS AVENTURAS DEL MUCHACHO ELECTRICO 1


Empezó el muchacho su carrera universitaria con dieciocho vatios recién cargados, con ganas de comerse el mundo. Empezó a vivir solo, con su coche “R5” que consumía gasolina Súper y con una casa donde poder descansar después de cada fiesta. De la carrera ni hablamos, se quedó en el camino.

Todo era nuevo para el muchacho Eléctrico, quería probarlo todo, consumir todo lo consumible. Pronto encontró a una muchacha y empezaron a vivir juntos, a esta muchachita la llamaremos Descarga.

Como el principio de toda relación Eléctrico y Descarga pasaban el día juntos, no estaban más de una tarde sin verse y por las noches se fusionaban en uno, Chispas. ¿Qué fue lo que unión a los dos muchachos? Eso es algo que Eléctrico estuvo pensando al terminar con Descarga, no tardó mas de dos minutos en darse cuenta que sólo buscaba a Chispas, después de esto todo fue más fácil.

La noche le perdía al muchacho, llegó a estar acompañado por Noruega, Suecia, Dinamarca y otros tantos cuerpos de aspecto frío pero de pasión desatada. Pero claro, no solo empezó a buscar la compañía de otras “Descargas”, el vicio era algo que tenía muy presente y debido a su inexperiencia se atrevió a echarle un pulso. El incauto se creía capaz de dominarlo.

El resultado, a día de hoy Eléctrico no se acuerda de muchas de esas noches. La superficialidad del juego nocturno le hizo entrar en una espiral de estupefacientes regado con whisky de barrica, de compañías interesadas, de físicos espectaculares pero de mentes vacías.

Tuvo suerte, y le hicieron ver que había salido derrotado, que tenía que asumirlo y empezar a construir una vida real alejado de todo aquello que había desmejorado su menudo cuerpo hasta el punto de parecerse al chico de mirada triste y solitario que lideraba un grupo de la movida de los ochenta.

El muchacho Eléctrico volvió con su familia, sabiendo que esta partida la había perdido pero que una vez repuesto volvería a la pelea, esta vez a una pelea sana, limpia…. Y así lo hizo.

Continuará.

1 comentario:

Haykus-el hombre solo dijo...

El parecido con el chico de mirada triste del grupo musical es posible que fuera cierto, la mirada triste del muchacho eléctrico jamás; eso es lo que hace acercarse al muchacho eléctrico, la fuerza y el brillo de la mirada, la limpieza y la vivez de la misma... ni por asomo el muchacho eléctrico se hundió, sólo quedó adormilado, hay que despertarle poco a poco, para que no sea el dragón que despierta de golpe... en ello hay que estar. Una mirada triste no se rie y la del muchacho eléctrico siempre tuvo sonrisa, así la conocí yo.